28.3.05

A los que son de mi equipo...

Hoy, primer lunes de Pascua, cuando aún no se han apagado las luces que en la noche del Sábado se encendieron en algún rincón recóndito de mí, he decidido poner por escrito alguna de las verdades que llevo dentro. Porque uno lee la prensa, y navega por internet, y escucha conversaciones en la hora del café... y tiene la sensación de que algo falla cuando aparece la palabra "católico" por medio. O "religión", o "cristianismo", o "fe"... o "Dios".

Yo soy cristiano, lo que es básicamente una cuestión de creencias, que sabe más a sensibilidad que a conocimiento. No estoy seguro de nada, claro. Pero creo que tiene sentido tratar de ver el mundo con los ojos muy abiertos.

También soy católico. Esto es prácticamente circunstancial. El caso es que he aterrizado aquí dentro y, la verdad, siento que hay tanto trabajo por hacer que no me planteo abandonar. Y aquí soy tan importante como el Papa: porque ¿quién me va a negar que un Padre bueno quiere por igual a todos sus hijos? Posiblemente mis responsabilidades sean mucho más modestas. Pero eso no quiere decir que sean menos importantes.

Me sorprenden algunas ideas que he oído por ahí sobre la religión. Dicen que para ser católico uno no debe tener ideas propias. Pero yo he leído varias veces la parábola de los talentos, y sé que Dios no me dio la inteligencia para enterrarla muy hondo bajo tierra. No tengo problemas en criticar de la Iglesia todo lo que encuentro mejorable. Sé que es sólo una opinión: pero tal vez con las opiniones de todos podamos construir un mundo un poquito mejor en el que vivir.

Me fascina la ciencia. Decía Galileo que "las matemáticas son el alfabeto con el que Dios escribió el Universo". No acierto a imaginar por qué motivo uno no debe hacer todo lo posible por descifrar el lenguaje del mundo. Siempre que seamos respetuosos con lo, las y los que nos rodean. Es fascinante encontrar la sintaxis de esa escritura. Y no veo por qué eso ha de estar reñido con disfrutar de su poesía.

No voy a hablar mucho de sexualidad, porque desde el punto de vista de su estudio no soy un experto, y considero que su vivencia está muy dentro de la esfera íntima de cada cual. Pero puedo asegurar que el uso o no de un trozo de látex no está en las raíces de eso que llaman "moral cristiana". Y creo recordar que en los evangelios, Jesús era amigo de las prostitutas, pero "es más difícil que un camello pase por el ojo de una aguja a que un rico entre en el Reino de Dios". Y, en todo, caso, si somos "imagen y semejanza de Dios"... también lo somos en nuestra sexualidad. ¿O es que eso no "vio Dios que era bueno"?

Hay quien dice que los católicos somos unos "dogmáticos". Si se refieren al Dogma de la Santísima Trinidad, tal vez tengan razón. Lamentablemente, no sé tanta teología como para entrar en un debate sobre ello. También es posible, claro está, que se refieran más bien a las "normas morales". Pero yo sólo recuerdo una: "amaos unos a otros". El resto de esos dogmas, por más que me esfuerzo, no me vienen a la cabeza. Lo único que defiendo con firmeza es que si todos nos quisiéramos un poco más el mundo sería un lugar mucho más hermoso. La mejor meta para un cristiano es hacerlo todo con amor. El trabajo, el tiempo libre, las relaciones con los demás, la política, la vida... También el sexo, claro. Pero no por nada en especial: sino porque forma parte de la vida.

Lo de la política tiene su miga. Que entre los dirigentes de un partido haya más católicos es simplemente estadística. Yo prefiero que cada cuál vote a quien decida votar... y a Dios lo que es de Dios. Y leo los periódicos. Ya sé que hay debates sobre la asignatura de religión. Francamente, me encantaría haber tenido una formación religiosa más completa, para poder entender mejor a otros cristianos, a los musulmanes, a los budistas, a los judíos... Y le desearía ese conocimiento a los estudiantes de mi alrededor: estamos en un mundo pluricultural, y ese estudio puede ayudar a que nos entendamos todos un poco mejor. Pero intentar hacer catequesis en el colegio es más una vacuna que un incentivo para tener, en algún momento, un mínimo de sensibilidad religiosa.

Dicen que toda la Iglesia (al menos por estas tierras) está muy preocupada porque hay menos creyentes o porque puede haber menos dinero. Os aseguro que yo no. De lo de los creyentes, porque no estamos aquí para captar adeptos, sino para intentar que los que nos rodean sean felices. En cuanto a que "nos quiten el dinero"... no os preocupéis: os aseguro que a los pobres, a los ancianos, a los enfermos y a los oprimidos no nos los quitarán nunca.

h

PD: Dedicado a todos los que "son de mi equipo".

3 comentarios:

Eritrius dijo...

Una reflexión provechosa sobre un tema muy interesante. Resulta complicado tratar la dimensión religiosa del hombre sin caer en dogmatismos (pro Dogma y contra Dogma, como corresponde). Y, desde luego, no ayuda que parezca que tanto desde la Iglesia como desde fuera hay más interés en fomentar discusiones sobre por qué dos frases de un libro de dos mil páginas de hace dos mil años condenan sin lugar a duda la homosexualidad y el uso de la gomita, o sobre por qué los vientos del Mar Rojo son capaces de abrir un paso por sí mismos y de qué manera la cosmología moderna refuta firmemente el modelo de universo que constituye el tema central del Génesis. Y menos mal que ni unos ni otros recuerdan lo fácil y vacío que era hablar del sexo de los ángeles.

z. dijo...

hola soy yo (ya sabes, "el que soy"), el becario de la 2345. en principio me he abstenido de poner la dirección de mi blog... más bien por pudor (sí hablo de sexo, y de política futbolera).

voy al tema. sabes que yo también he sido educado desde una perspectiva católica, y que si me ha servido para algo es precisamente para aprender a diferenciar entre Iglesia e "Iglesia". Si, ya sé que la Iglesia, como Hacienda, somos todos; pero unos más que otros.

qué quieres que te diga, no voy a llorar porque muera el Papa como Papa; y como persona, pues más bien siento a lo que le están sometiendo.

de las dos iglesias a las que me refería, la primera es una gerontocracia misógina, y la segunda, la que me importa, un rebaño al que han acostumbrado a ver lobos donde sólo hay más corderos. el problema del ideario cristiano es que para lo bueno no se diferencia mucho de otras iniciativas cívicas y que, en cambio, aporta una carga de prejuicios (vale, el ateísmo también es un prejuicio) morales (no dogmas) que a veces les obligan o a traicionarse o a traicionar a los que les orientan. es decir, si apoyas la "planificación familiar" en África, por ejemplo, incumples pastoral, si no lo haces, vas contra el sentido común.

y otro detalle que me molesta del ideario católico son las simplificaciones: "si cada vez hay menos jóvenes cristianos es porque son más materialistas". Pero ¿Por qué la espiritualidad es monopolio de la Iglesia? ¿Y por qué tiene que ser malo el sincretismo? No es el cristianismo una síntesis de creecias diversas. ¿Por qué una pseudo-espiritualidad debe ser inferior en calidad al cristianismo?

Con todo, si soy ateo o agnóstico no es porque considere alucinante el génesis. De hecho me parece bastante más difícil de creer la teoría de cuerdas. Supongo que es una actitud pero, sobre todo, una intuición.

un saludo compañero!

Hairanakh dijo...

z:

No hay nada personal contra la gente que habla de sexo... o de política. Yo decido hablar de una forma, y que cada cuál escriba sobre lo que quiera.

La verdad es que el post sale de un montón de conversaciones que he tenido con diferentes personas sobre estos temas... los que lo leen saben quiénes son. Son muchas ideas para tratar de condensarlas en poco espacio, pero intentaré señalar algunas:

- En la Iglesia hay un montón de cosas criticables. Te lo aseguro. Posiblemente todas las que se te vienen a la cabeza, y muchas más que no te habrás parado a pensar porque no has tratado de hacer determinadas cosas "desde dentro".

- En la Iglesia hay más gente de la que se ve, más debates internos de los que aparecen en prensa, muchas más posturas que las que publica la CE en sus notas de prensa. La Iglesia son, fundamentalmente, las personas que la componen. Y hay más variedad de la que puede parecer.

- Decir que los que estamos en la Iglesia somos "un rebaño al que han acostumbrado a ver lobos donde sólo hay más corderos" es simplificar casi tanto como lo de que "si cada vez hay menos jóvenes cristianos es porque son más materialistas". Lo segundo es absurdo. Y lo conozco bastante bien porque trabajo, dentro de la Iglesia, con grupos de jóvenes (de los cuales unos cuantos se declaran ateos... y pronto tendremos un número interesante de musulmanes, para que todo sea aún más complejo). Pero lo de los lobos y los corderos también es una visión simplista de una realidad muy compleja y muy rica.

Al final, por supuesto, en esto de la fe cuenta más la intuición, la sensibilidad, que el razonamiento frío. Puede que, en el fondo, todos estemos equivocados. Pero eso no me va a impedir seguir buscando...

Un abrazo

h

PD. Otro día hablaré de ciencia. Pero a mí la teoría de cuerdas no me resulta difícil de creer... por el simple hecho de que reconozco que no la entiendo. Como tantas otras cosas de la física, por otra parte. (¡Un saludo para los amigos de la integrabilidad cuántica!)