18.6.05

Manifiesto en defensa de la inteligencia

Ciudadanos y ciudadanas de mi país, se llame como se llame, y de todo el mundo:

En vista de la polémica suscitada estos días con la modificación del código civil que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, el planteamiento de objeción de conciencia propuesto por algunos ciudadanos y las distintas manifestaciones y declaraciones de políticos, obispos, representantes de la sociedad civil y otros seres humanos,

el abajo firmante (y cualesquiera personas físicas o jurídicas que decidieren libremente adherirse a este manifiesto)

MANIFIESTA que está harto de que le tomen por idiota.

Por eso, frente a los argumentos (que así los llaman) vertidos estos días por personas afines a uno u otro bando (porque parece que la cosa va de bandos), declara su convencimiento en lo siguiente:

- La reforma del código civil no es una "inocente ley que sólo amplía derechos y no quita nada a nadie". Es una ley que afecta a una de las estructuras básicas de la sociedad, y es posible que tenga un impacto importante en muchos otros ámbitos (como educación, por ejemplo). Además, ninguna ley es neutra, incluso con respecto a la gente a la que no afecta directamente. Por tanto, es posible estar en contra de la ley sin ser un facha-homófobo.

- Es un hecho que las estructuras sociales están cambiando. Eso puede ser bueno o malo y, en todo caso, es susceptible de opinión, debate y estudio. Tiene sentido, por tanto, tener diferentes posturas en esta ley.

- El contexto en que se enmarcaba la sexualidad en Judea hace veinte siglos no exactamente es el mismo en que se enmarca ahora. Por aquello de la viga en el ojo y todo lo demás, como firmante de este manifiesto hago uso de mi derecho a no tirar la primera piedra. Por estos y muchos otros motivos es posible ser católico y estar a favor de la reforma legislativa. Eso no le convierte a uno en menos católico ni en menos practicante.

- El matrimonio entre personas del mismo sexo no está recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Cuando se escribió la Declaración, por matrimonio se entendía, en todo el mundo, unión de personas de distintos sexos. [NOTA: la declaración respondía a las necesidades de la sociedad de hace medio siglo y a la percepción que entonces se tenía del mundo... donde, con toda probabilidad, no entraba la relación marital entre personas del mismo sexo. Tampoco entraba el acceso a Internet].

- Tanto las asociaciones de homosexuales como el foro de la familia, pasando por, como mínimo, la gran mayoría de asociaciones y colectivos implicados de un modo u otro en los sucesos que nos ocupan, son personas que buscan, entre otras cosas, lo que creen que es mejor para la sociedad en general y, en particular, para ellos y para quienes les son más cercanos (hermanos, hijos, parejas, amigos, conocidos...).

- "Sí porque sí", al igual que "no porque no", no es un argumento que pueda llevar a una discusión civilizada. Del mismo modo, "tú no tienes razón porque eres un facha", o bien "tú no tienes razón porque eres un progre", tampoco.

- No sólo es posible (y lógico y válido y legítimo y ético) tener diferentes posturas sobre esta ley. También es posible que la postura de una persona no sea "completamente de acuerdo" o "completamente en desacuerdo". Caben los matices (importa el contenido, la forma, el desarrollo de otras leyes y normativas que puedan verse afectadas por esta...).

- Digan lo que digan, no ha habido un debate político (ni mediático ni, probablemente, de ningún otro tipo) sobre este asunto. Hecho al que, por desgracia, parece que nos conviene acostumbrarnos.

Se admiten aportaciones a este manifiesto.

Firmado en la Red, en la fecha y hora que aparecen por ahí.

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8 comentarios:

Alvaro dijo...

Sip, estoy de acuerdo. Me faltan opciones políticas en este país. ¿Alguien se anima a fundar un partido socialista cristiano? Yo no me voy a meter en política, pero posiblemente les votaría :)

Completaré el comentario con una cita de Mafalda:

Libertad: ¿qué opinan en tu casa de cómo andan las cosas?
  Mafalda:  ¡puf!
  Libertad:  ¡por lo menos son optimistas, en la mía opinan que puaj!

Gerthalas dijo...

Los tiempos cambian, lo que antes era lógico ahora no lo es tanto, y lo nuevo está a la orden del día. No hay guerras en Europa, pero Todo el meridiano sur está en guerra. Hay televisión en color, y las noticias están manipuladas por doquier. Todo ha cambiado... entonces, ¿Por qué no ha de avanzar la política y la iglesia con la sociedad? ¿Por qué no se deben reformar unas frases legales que han quedado ancladas e inmovilizadas sin razón en el pasado? Yo no lo veo tan complicado...

Der Spieler dijo...

Suscribo el manifiesto. Dónde hay que firmar?
Saludos.

zazou dijo...

a mi me me parece muy bien que hagan manifestaciones. es mucho más civilizado que asesinar abogados laboralistas o centros de planificación familiar. de todos modos... no entiendo por qué hay que venderla como que no es en contra de los homosexuales cuando, aparte de sagaces políticos, la gran mayoría de manifestantes, al ser preguntados, han respondido argumentos "en contra".

porque, vamos a ver, mucho "yo tengo amigos, familia, peluquero, etc. gay, pero"... y ese "pero" es demoledor. la historia esta llena de esos "peros" que en realidad significan mucho más que lo que pretendían puntualizar.

no me creo que este sea sólo un debate semántico. y cuando lo es, acaba cayendo en una contradicción. por ejemplo, se emplea la excusa de la tradición, como si por estarse realizando algo durante siglos fuese esencialmente bueno. además el matrimonio no es, jeje, patrimonio de católicos y judíos, también existía en Roma. pero es que, mucho antes de la familia biparental y monógama, durante más de dos millones de años, el hombre o lo que fuera por entonces, se asoció en algo que nada tiene que ver con "la familia" tal como la concibe Rocco Varela.

así que ya sólo podemos debatir en el terreno de la biología y de la religión. biológicamente es un atropello el matrimonio entre homosexuales, pero también la monogamia, pues reduce la diversidad de nuevos especímenes y, por lo tanto, ralentiza el proceso evolutivo, aunque por fortuna "evita" la superpoblación. pero, entonces, debemos reconocer que el matrimonio católico es, a su vez, una evolución de otra organización previa. salvo que rechacemos el evolucionismo y creamos que el matrimonio fue constituído en el principio de los tiempos e insuflado en la naturaleza humana.

y, claro, respecto al argumento religioso... pues aquí hay poco que rascar.

Anónimo dijo...

Yo a lo que votaria es a un partido de izquierdas que no fuera nacionalista... si lo hubiera. Estoy harto de que me tomen el pelo.

mario dijo...

Un tema delicado éste. Creo que la sociedad es un débil enfermo a quien hay que preparar concienzudamente cada vez que queremos administrarle una dosis de realidad...y aun así dársela a poquitos. Esta reforma requiere de un ejercicio de aceptación al que antes o después debíamos someternos como cultura...cuál será el resultado?A pesar de todo, no confío en la crispación ni en la posesión de la "Suprema Verdad" como método.

(espero que, a pesar de la lejanía de mi primer comentario no tardes en identificarme ;-) Un abrazo!)

Jorge - sirius dijo...

Yo, también quiero soltar una ilustre cita, en este caso, de Asterix si mal no recuerdo:

"Estos políticos están locos..."

Y me pregunto:

Primero: ¿Por qué se ha mezclado intrínsecamente el tema del matrimonio con el de la adopción? En mi opinión, el del matrimonio no interfiere con los derechos de nadie, por tanto, está prácticamente exento de polémica y debería aprobarse YA sin discusión... Pero el segundo sí es discutible y por tanto, debería debatirse seriamente y por separado. Partiendo de que los derechos del niño deben anteponerse, no hay ninguna respuesta correcta - carecemos de precedentes significativos para probar que sea beneficioso o perjudicial para los niños, y más sin ir caso por caso.

Segundo: Estoy de acuerdo en que NO ha habido debate, porque parece que todo se ha centrado en el término que se debería usar, si matrimonio o no matrimonio, cuando aparentemente existe casi consenso respecto de que hay que regularlo...

Creo que lo único que estamos viendo es un enfrentamiento PP - PSOE, como de constumbre, con la Iglesia opinando (también es una costumbre de esas que no se pierden) y los curas, que dicen estar en matrimonio con Dios, insistiendo en que el término matrimonio no debería abstraerse de su significado religioso... en el que obviamente, se casan hombre y mujer - o persona y deidad. Es curioso cómo el significado de las palabras algunos sí lo pueden doblar hasta que se acomoda a sus deseos.

Después, unos señores convocan manifestaciones ilegales por sms, y otros señores convocan una protesta contra "nada" y en favor de la familia...

Supongo que lo mejor que podrían hacer por la familia tal como la entienden unos es eliminar el divorcio, y tal como la entienden otros, es eliminar las exenciones fiscales por estar casado y quintuplicar las ayudas fiscales por cada hijo... pero veo que se está "discutiendo" absolutamente todo menos eso.


Un saludo a quien haya tenido la paciencia de leer ;-)

La Magdalena dijo...

No hay debate porque no hay políticos que quieran/puedan mantener un debate inteligente.
Lo que estilan estos tipos es mezclar política con moral personal, con la asignación conservador-católico y progresista-agnóstico, como si no hubiera ninguna otra posibilidad.
En esta polémica nadie ha podido estar a favor, en contra, medio a favor o como le de la gana, sin que nadie se le tire a degüello. Así, cómo va a haber debate?