28.8.05

UBN (V): Pescadores

Si aún no lo has hecho, puedes leer la introducción a esta serie y/o el índice de todo lo publicado.

Simón estaba trabajando cuando recibió la llamada de Jesús. Cuando colgó, bajó del andamio, intercambió unas palabras con el encargado de la obra y se fue adonde Jesús le había dicho.

Andrés se extrañó de recibir aquella llamada, justo en mitad de sus prácticas. Se levantó, se excusó ante el profesor, recogió sus cosas y acudió adonde Jesús le esperaba.

Juan estaba desbordado por el trabajo. Joven, recién incorporado a una empresa de consultoría, haciendo el doble de horas de las que indicaba su contrato. Colgó el teléfono y miró, pensativo, la pantalla de su ordenador, rodeada de post-it que le recordaban las tareas pendientes. Suspiró, apagó la máquina y las luces, y salió a ver qué quería Jesús.

Santiago cumplía su turno de guardia en el cuartel. Llamó a dos compañeros, habló con su superior y arregló precipitadamente un relevo. Después, dejó lo que estaba haciendo y acudió, sonriendo, a la llamada de Jesús.

¿Por qué?

~o~

Les gustaba llamarse pescadores. Quizás, si ahondamos en su historia, lleguemos a conocer el secreto que encerraba para ellos esa palabra.

~o~

Casi podría asegurar que aquella tarde hubo personas que no cogieron el teléfono (después de todo, Jesús tenía cierta fama de buscar marrones para todo el mundo). Tal vez por eso sus nombres no hayan llegado a aparecer en los cuentos como este.

3 comentarios:

Lucas dijo...

¿Sabes si dejaba mensajes en el contestador?

Me mola tu historia...

Hairanakh dijo...

Seguramente... Siempre hay gente que llega un poco más tarde; pero siempre es mejor que no aparecer.

Marta dijo...

muy bueno! me gusta mucho! le pondré un enlace el sábado... gracias por deleitarnos con estas historias!