18.9.06

De la sura 2:256 o la falibilidad del Papa

Sin tiempo para entrar a analizar el polémico discurso del Papa en la Universidad de Regensburg «Fe, razón y universidad. Recuerdos y reflexiones», cito el párrafo de la discordia:
Me acordé de todo esto cuando recientemente leí la parte editada por el profesor Theodore Khoury (Münster) del diálogo que el docto emperador bizantino Manuel II Paleólogo, tal vez durante el invierno del 1391 en Ankara, mantuvo con un persa culto sobre el cristianismo y el islam, y la verdad de ambos. (...)

En el séptimo coloquio (controversia) editado por el profesor Khoury, el emperador toca el tema de la «yihad» (guerra santa). Seguramente el emperador sabía que en la sura 2, 256 está escrito: «Ninguna constricción en las cosas de la fe». Es una de las suras del periodo inicial en el que Mahoma mismo aún no tenía poder y estaba amenazado. Pero, naturalmente, el emperador conocía también las disposiciones, desarrolladas sucesivamente y fijadas en el Corán, acerca de la guerra santa. Sin detenerse en los particulares, como la diferencia de trato entre los que poseen el «Libro» y los «incrédulos», de manera sorprendentemente brusca se dirige a su interlocutor simplemente con la pregunta central sobre la relación entre religión y violencia, en general, diciendo: «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo, y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predicaba». El emperador explica así minuciosamente las razones por las cuales la difusión de la fe mediante la violencia es algo irracional. La violencia está en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma. (...)
Buscando algo más de información complementaria, llegué a WebIslam, donde traducen la Sura 2:256 como
(256) No cabe coacción en asuntos de fe
Con la siguiente nota a pie de página:
El término din designa tanto el contenido como el cumplimiento de una ley moralmente vinculante; por tanto, tiene el sentido de "religión" en la acepción más amplia de la palabra que es la que abarca todo lo relacionado con su contenido doctrinal y sus implicaciones prácticas, así como la actitud de los hombres hacia su objeto de adoración, por lo que comprende también el concepto de "fe". Si el término din es traducido a veces por "religión" y otras por "fe" o "ley religiosa", o también "ley moral" (véase la nota 3 en 109:6) esto se debe al contexto en el que aparece dicho término. -‑ Basándose en esta prohibición categórica del uso de la coacción (ikrah) en todo lo relativo a la fe, o a la religión, todos los juristas islámicos (fuqahá), sin excepción, mantienen que la conversión por la fuerza es en todos los casos inválida, y que cualquier intento de coaccionar a un no‑creyente para que acepte la fe del Islam es una falta grave: este veredicto echa por tierra la extendida falacia de que el Islam pone a los no-creyentes frente a la alternativa de "la conversión o la espada".

Considerando que el Papa daba un discurso en la universidad, intento las primeras conclusiones precipitadas:
  1. El Papa utiliza el diálogo del libro de Khoury para dar un hilo a su discurso. Parece procedente, si uno lee el discurso completo.
  2. La cita del diálogo «Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo...» se presenta contrapuesta a la sura 2:256; de modo que no parece que B16 intente formular una crítica al islam ni presentarlo como violento en sí mismo.
  3. Una lectura completa del discurso, en su contexto, y aún más si se añaden las reiteradas disculpas y aclaraciones por parte del Vaticano, difícilmente puede dar lugar a la interpretación de que B16 está "en contra del islam". ¿Hay interpretaciones interesadas?
  4. Con todo, B16 se muestra más académico que político. Como Papa que es, no basta con ser doctrinalmente certero; necesita ser formalmente delicado. Creo que la cita elegida dentro del diálogo del emperador ha sido muy desafortunada.
Impresionante, como siempre, el seguimiento que Marta Salazar está haciendo de todo esto. Si les interesa el tema, ¡lean su blog!

5 comentarios:

holbeist dijo...

Si yo estoy de acuerdo con el Papa, y aún más: me parece que es innegable que hoy, tal y como están las cosas, Islam significa beligerancia y opresión. No tiene sentido remontarnos a los idílicos tiempos del Califato de Córdoba. El Islam, repito, hoy, en su mayoría se sustenta en su confrontación contra absolutamente todos los valores de Occidente, ha edificado su indentidad sobre esos antivalores y ha tratado de magnificar cualquier "desprecio" por parte de Occidente. Cualquier pretexto les sirve. Pero yo no soy el Papa, y lo que yo diga no va a servir de pretexto para caldear el ambiente.

Marta Salazar dijo...

enlace, buenísima tu investigación, gracias!

Morgan, "el bicho" dijo...

Estoy seguro de que el comentario fue desafortunado, pero, ¿fue por casualidad? Esos discursos están estudiados y vueltos a estudiar.

Las palabras se miden al milímetro y tal y como está el tema con nuestros vecinos islamistas, no me parece nada acertada la cita de B16, aunque se enfoque en un escenario didáctico, como es la Universidad de Regensburg.

Está claro que la mala prensa de todo el mundo está esperando cualquier acontecimiento susceptible de ser llevado al terreno de los que se creen unos Cruzados en estos tiempos (véase Bush), pero las miras telescópicas del Vaticano sobre este tema deberían de haber hecho saltar las alarmas al leer la redacción del discurso.

Un saludo.

Guille, da maus dijo...

Sin embargo en el Coran abundan las contradicciones, lo cual no sería problema si se aceptara lectura interpretativa. El Coran es palabra de Dios literal para el creyente musulman.
Tengo entendido que las contradicciones son resueltas de muchas formas lo que ha dado lugar a toda una escuela de juristas islamicos. Tengo entendido que algunos se consideran desde el orden de las suras hasta la su concordancia con los Hadices para determinar la prevalencia de una sura sobre otra.

Excelente post, por cierto. Voy a leer mas tu blog para informarme mejor.

Ediren dijo...

"...la conversión por la fuerza es en todos los casos inválida, y que cualquier intento de coaccionar a un no‑creyente para que acepte la fe del Islam es una falta grave..."

Si mal no recuerdo de un libro que tuve que leer el año pasado, Mahoma convirtió a la gente por la fuerza...

En cualquier caso, no me parece que el Papa ataque al Islam, a fin de cuentas lo único que hace es citar unos textos (aunque ya podían haber revisado el discurso un poco mejor, que tal y como están las cosas...).

Y si los musulmanes querían protestar porque habían acusado al Islam de violento, como que no han elegido el mejor camino. Porque eso de protestar con violencia por llamarles violentos... como que no le veo la lógica ^^UUU