21.10.06

De cómo el hombre, buscando el sur, pierde el norte

Periodistas, políticos, escritores, redactores de internet, blogueros (no diré bitacoristas, que es mal neologismo), directivos de empresas tecnológicas... ¿No se han dado cuenta? De tanto buscar el sur, pierden el norte.

Déjenme que les cuente un secreto que ya conocen. Somos tan maleables que el contacto con nuestros cercanos nos moldea y transforma. Un día se despertarán y descubrirán que ya no son ustedes mismos. No se reconocerán en la fotografía de su carnet universitario. Habrán dejado atrás un pasado que ahora les parece irreal, inútilmente idealista, conmovedoramente ingenuo. Espero que no sean tan estúpidos de pensar que ha sido para mejor.

No. No estoy en contra de la madurez. Decía mi profesor de literatura, diez años atrás, que cualquiera tiempo pasado fue, es decir, infinitamente peor. Probablemente llevara razón: tampoco soy un nostálgico de la política de mis abuelos. Ni de la de mis padres. No es eso. Les estoy previniendo, o tal vez a mí mismo, de dejarse atrapar en un camino de dirección única que les haga perder el contacto con su pasado. Tal vez con la realidad, incluso. Aún estamos a tiempo de evitarlo.

Hoy he visto personas que montaron todas sus investigaciones conociendo las conclusiones antes que los indicios. He visto a brillantes especialistas apoyarse en su buen hacer para adentrarse en los dominios de la generalidad, llena de todólogos mediocres. He visto a incisivos críticos escépticos tratando de desmontar la pseudo-pseudociencia que se encierra en la poesía. He visto a políticos moderados creyéndose su propia historia de que la culpa es del contrario. He visto foros técnicos convertidos en la salsa rosa de la tecnología. Reflexionen. Escuchen por un momento al periodista, escritor, político, sabio... que un día admiraron y que hoy está en la cumbre. ¿No tienen la sensación de que no los reconocen?

Si, como yo, un día decidieron comenzar a escribir un blog, léanse en sus orígenes. Recuerden sus primeras declaraciones de intenciones. Y, sobre todo, recuerden por qué las hicieron. Si aún no han caído en las redes de la blogocosa (su salud tal vez se lo agradezca), busquen en sus cajones algo que escribieran hace años. Un ensayo, una redacción del colegio (no importa que haya pasado mucho tiempo), una lista de buenos propósitos, una carta de amor. Recuerden cómo pensaban, qué sentían, con quién se relacionaban, adónde querían llevar su vida. Tal vez aún estén a tiempo de cumplir sus sueños. Ya lo creo.

Les confesaré algo que ya saben. Me he dejado moldear. He estado tentado de cambiar más de lo que desearía. Imaginen: incluso he estado cerca de covertirme en liberal ;-)

Pero hoy he decidido mirar atrás y he descubierto (una vez más) que me gusta. Estoy donde empecé. Me han vuelto a dejar al pie del cañón. Desde aquí se ve la estrella polar.

Sonrío. Allá voy.

11.10.06

Feliz día de la Hispanidad

Si tienen puente, disfruten. Yo lo haré.
Pinchen en el mapa y traten de identificar lo que ven. Es entretenido.
Y no pierdan la ocasión de conocer a David. Es nuestro héroe. El de todos.

10.10.06

12年后我们会在哪里...

xin dice:
La semana pasada estuve en un congreso en Pekín
Y me encontré a uno de mis mejores amigos, que tiene un niño de 5 años
Me dijo que iba a trabajar muy duro los próximos 12 años hasta que su hijo fuera a la universidad
Tal vez 12 años sea mucho tiempo
pero tal vez sea muy poco
¿Quién sabe qué pasará?
Ella, Xin, vive en China y me lo contaba esta tarde. Cuando un pueblo es capaz de plantearse el trabajo a 12 años vista, resulta difícil pensar que no van a dominar el mundo.

¿Dónde estaremos dentro de 12 años? (12年后我们会在哪里...)
...
¿Tal vez aprendiendo Chino y trabajando para Huawei?

Edit (11/10 - 8:35) - Si en vez de caracteres chinos ven 12????????... es que no tienen instalado el soporte para los caracteres asiáticos. Recomiendo que lo hagan: es una hermosa grafía.

Primicia

Al parecer, el limbo no se "ha cerrado". Más en Internet Política.

8.10.06

traceroute


Pregunta 1. Sea el mapa de la figura. Se pide hallar la ruta óptima que permita enlazar todos los destinos en los que uno tiene amigos pendientes de visita, con las siguientes condiciones:
  • El tiempo invertido debe ser menor que las vacaciones disponibles.
  • El gasto necesario debe ser menor que los ingresos por trabajo.
  • Inclúyanse en los gastos las cervezas pendientes.
(Se ruega disculpar las posibles desviaciones en las flechas. Considérese un error de +/- 100 km, por ejemplo)

3.10.06

Disculpe, pero usted no existe

Nunca, repito, nunca trates de quedar por encima de la burocracia. Serás derrotado.

Tengo que grabarme a fuego esta frase en la palma de mi mano derecha. Este post puede ser el último que escriba. Estoy amenazado con desaparecer de todas las bases de datos del universo. Mañana tal vez no me recuerdes. Mañana tal vez no exista.

En agosto mi vida era hermosa. La Empresa ponía todas las facilidades a mi alcance. Tarjeta, teléfono, ordenador, acceso remoto, correo, ayuda electrónica, servicio técnico... todo estaba en mi mano. Sólo tenía que pulsar una tecla y tenía toda la información del universo a mi alcance. Me sentía bien.

Demasiado bien.

Hasta que un día hice lo que nunca debía hacer. Me lancé por encima del sistema. Cursé una petición para la que no estaban preparados. Solicité un cambio de mi nombre de usuario.

Error. Grave error. Terrible error. Desde entonces, mi vida se ha comenzado a desmoronar.

Primero fue el webmail. Dejé de poder leer el correo electrónico desde fuera de la oficina. «Consulte con su administrador», decía. No le di importancia. Ni siquiera llamé al indio que, desde su casa en Dublín, nos ofrece soporte técnico. (¡Ja! No lo creas, no hay soporte técnico: sólo una organización destinada a hacerte la vida más difícil). No parecía grave. Pero era un síntoma y no supe verlo.

Luego llegó el acceso remoto. Comencé a mendigar el de otros compañeros. Después vino la cuenta de gastos, que nunca se acabó de dar de alta. Ayer mi cuenta de usuario estaba desactivada. No tengo acceso a nada. No puedo hacer nada. No soy nadie; sólo un número de empleado que caducará de un momento a otro.

Mañana puede que me nieguen la entrada al edificio. La semana que viene, mis compañeros de trabajo dejarán de reconocerme. Sus memorias serán reprogramadas de nuevo. En dos semanas más se harán con mi expediente académico, mis cursos de doctorado y mis compañeros de la universidad. Dentro de un mes mi libro de escolaridad habrá desaparecido...

No sé si llegaré a fin de año. Temo que borren también mi registro en la base de datos del Ministerio del Interior, que cancelen mi DNI y mi carnet de conducir y que eliminen mi partida de nacimiento. Tengo que resistir. Tenéis que resistir por mí. Haced un backup de mis posts en vuestro disco duro. Probablemente ya estén de acuerdo con Google para eliminar mi cuenta en blogger. Recordadme en vuestros enlaces.

Y, sobre todo, nunca, nunca jamás, abráis a un desconocido con aspecto indio que llame a vuestra puerta. Gracias.