Uno de los motivos de la prevalencia del inglés en el ámbito de la tecnología es su desacomplejada capacidad para acuñar neologismos a partir de simples juegos de palabras o de metáforas, al tiempo que los descarga de cuanta connotación negativa o ridiculizante pudiese contener su acepción original. Esta versatilidad complica, en gran medida, la traducción sintética a nuestro idioma de expresiones como, por ejemplo, mosquito noise, u otras de similar naturaleza. Un texto castellano salpicado de este tipo de calcos podría, cuando menos, resultar ininteligible; en el peor de los casos, y no tan infrecuentemente, los textos así traducidos suenan casi humorísticos. El castellano es un idioma grave, poco dado a aspavientos lexicológicos, por lo que, en un entorno tan evanescente como el de la tecnología, apenas alcanza a ofrecer alternativas de su propio cuño.
Nace un nuevo género literario: en Ensayo Fin de Carrera.
(Es para quitarse el sombrero. Z: cuando acabes con este, deberías empezar tu novela. Si no, seré yo mismo quien edite el libro de relatos robados de feedburner).

2 comentarios:
Jajaja. ¡Conque la E era de "Ensayo"! Pero me abrumas, tito Pablo xD
Y deberías oír lo que opina Jaure de mis peroratas: «mucho rollo, que es lo que te sobra». No hago más que «introducciones a las introducciones», como dice él. Lo peor es que tiene razón, jeje.
Ahora, yo sólo escribo una novela si consigo que Jaure sea mi editor ;)
Todavia recuerdo cuando la RAE queria acuniar el termino "correl" para los emails, jeje. Un exitazo! al final se quedaron en emilios
Publicar un comentario en la entrada