4.11.07

Terroristas comunes

El problema del "autor intelectual" es puramante estratégico: saber quién es el enemigo.

El proceso judicial ha resuelto los hechos e identificado a los actores. Los jueces y policías han hecho su trabajo. Podemos decir, con cierta confianza, que la célula terrorista que cometió las atentados del 11-M está desarticulada.

En la medida en que esa célula terrorista se considere un grupo autónomo, podemos colgar el cartel de "caso cerrrado" y fin de la historia. Casi como si fuera una banda de delincuentes comunes, con la salvedad de que a estos sí se les ha condenado por terrorismo.

Pero ¿y si no es así? ¿Y si esta célula forma parte de una organización más grande? Dado que el terrorismo que conocemos, que es el de ETA, funciona de esta manera, a mí me parece una pregunta pertinente. No por justificar las miserias de unos y otros, sino por saber que alguien se preocupa porque el asunto no se vuelva a repetir. Creo que no estaría de más que alguno de los expertos en terrorismo internacional que, necesariamente, ha de haber en nuestro país, tratara de esbozar (y explicar a la gente) las posibles respuestas a esa pregunta. Una vez más echo en falta menos sensacionalismo y más profundidad informativa (o formativa).

Esta reflexión (inspirada por una similar que leí en InternetPolítica) es, creo, una de las grandes ausentes en una discusión donde importa más quién mintió o dejó de mentir que quién se puso como objetivo volar la estación de Atocha.